La ciencia de redes estudia la estructura y la dinámica de sistemas complejos formados por componentes interconectados. Nacida de la teoría de grafos (Euler, 1736) y transformada por los descubrimientos de las redes de mundo pequeño (Watts y Strogatz, 1998) y las redes libres de escala (Barabási y Albert, 1999), se ha convertido en una herramienta esencial para entender el mundo moderno.
Las redes están en todas partes: Internet, las redes sociales, las interacciones de proteínas en las células, los circuitos neuronales del cerebro, las rutas aéreas, las redes eléctricas y la propagación de enfermedades. Estos sistemas comparten propiedades universales sorprendentes: el efecto de mundo pequeño (seis grados de separación), la propiedad libre de escala (unos pocos nodos concentran un número enorme de conexiones) y las transiciones de fase (aparición repentina de conectividad en umbrales críticos).
Estas simulaciones te permiten construir y analizar redes, propagar epidemias a través de poblaciones, descubrir el efecto de mundo pequeño y observar transiciones de fase en percolación. Comprender la estructura de las redes es clave para entender la resiliencia, la vulnerabilidad y la dinámica de los sistemas complejos.