Los sesgos cognitivos son patrones sistemáticos de desviación de la racionalidad en el juicio. Descubiertos y catalogados por Daniel Kahneman y Amos Tversky a partir de la década de 1970, estos sesgos revelan que la toma de decisiones humana es predeciblemente irracional, moldeada por atajos mentales (heurísticas) que generalmente funcionan pero a veces fallan estrepitosamente.
La teoría prospectiva, que le valió a Kahneman el Premio Nobel en 2002, demostró que las personas sienten las pérdidas aproximadamente el doble de intensamente que las ganancias equivalentes, sobrevaloran las probabilidades pequeñas y evalúan los resultados en relación con puntos de referencia en lugar de valores absolutos. Estos hallazgos revolucionaron la economía, las finanzas, las políticas públicas y la medicina.
Estas simulaciones te permiten experimentar los sesgos cognitivos de primera mano: actualiza creencias con el teorema de Bayes, observa cómo la teoría prospectiva distorsiona tu valoración de los riesgos, comprueba cómo el anclaje desplaza tus estimaciones y descubre cómo el sesgo de supervivencia crea falsas narrativas de éxito.