La ciencia del clima estudia los procesos físicos que determinan la temperatura y los patrones meteorológicos de la Tierra. El efecto invernadero, descrito por primera vez por Joseph Fourier en 1824 y cuantificado por Svante Arrhenius en 1896, explica cómo ciertos gases atrapan la radiación infrarroja saliente, calentando la superficie del planeta. Sin el efecto invernadero natural, la temperatura media de la Tierra sería de -18 °C en lugar de +15 °C.
Las actividades humanas —principalmente la quema de combustibles fósiles y la deforestación— han aumentado el CO₂ atmosférico de 280 ppm (preindustrial) a más de 420 ppm en la actualidad. Este efecto invernadero intensificado ha elevado las temperaturas globales aproximadamente 1,2 °C desde 1850, con consecuencias para el nivel del mar, los mantos de hielo, los fenómenos meteorológicos extremos y los ecosistemas.
Estas simulaciones te permiten manipular las variables clave del sistema climático: ajusta las concentraciones de gases de efecto invernadero y observa cómo responden las temperaturas, rastrea los flujos de carbono a través del sistema terrestre, descubre cómo la retroalimentación hielo-albedo amplifica el calentamiento y proyecta el aumento del nivel del mar bajo diferentes escenarios de emisiones.