Los agujeros negros son regiones del espaciotiempo donde la gravedad es tan intensa que nada puede escapar una vez cruza el horizonte de sucesos. Predichos por la Relatividad General de Einstein en 1915 y bautizados por John Wheeler en 1967, permanecieron como curiosidades teóricas hasta que el Event Horizon Telescope capturó la primera imagen directa en 2019.
Los agujeros negros de masa estelar se forman cuando estrellas masivas colapsan al final de sus vidas. Los agujeros negros supermasivos —de millones a miles de millones de masas solares— acechan en los centros de casi todas las galaxias, incluida nuestra Vía Láctea (Sagitario A*, 4 millones de masas solares). Cómo alcanzaron tamaños tan enormes sigue siendo una de las grandes preguntas abiertas de la astrofísica.
Los agujeros negros no son simples aspiradoras cósmicas. Son laboratorios de física extrema: la radiación de Hawking conecta la mecánica cuántica con la gravedad, las lentes gravitacionales curvan la luz formando anillos de Einstein, y las fuerzas de marea cerca del horizonte pueden estirar la materia como espaguetis. Estas simulaciones te permiten explorar estos fenómenos con ecuaciones reales de la Relatividad General.